La metáfora de la mariposa

El ciclo de la mariposa es una metáfora que me encanta para ilustrar los procesos de renacimiento que, en vida, todas las personas realizamos.

El proceso de mastectomía lo he vivido como un ciclo de este tipo. Hace unos meses, a la vez que todo se desmoronaba en mi vida, sentía que algo dentro se me gestaba. No sabía qué era, pero sentía que algo estaba “cambiando” en mi interior. Mi pareja no paraba de repetirme “estás a punto de renacer”, y yo, entre lágrimas de dolor y desesperanza, me agarraba a su convencimiento como a un clavo ardiendo, porque, de algún modo, él no estaba más que traduciendo en palabras lo que instintiva e intuitivamente yo ya sabía: esa certeza de que la muerte que sentía dentro no conllevaría la muerte definitiva en absoluto.

No obstante, pienso que este tipo de ciclos se nos dan constantemente, a unas personas a un ritmo más rápido que a otras, unas veces de manera más catártica y traumática que otras. Como tengo una personalidad muy “hacedora”, yo particularmente suelo vivirlos con relativa rapidez, ya que me cuesta quedarme quieta esperando por demasiado tiempo (aunque muchas veces querer acelerar no suele servir de mucho, como en tantas ocasiones he comprobado).

Desde mi experiencia, equiparo el estadío de la “larva” a esos momentos en que todo está bien, tranquilo, la vida fluye sobre ruedas y la zona de confort está verdaderamente bien confortable, pero algo dentro se mueve incesante y no sabes bien qué es. Es ahí donde se gesta el cambio, la muerte (metafóricamente hablando) y llega un momento de rotura definitiva y renacimiento que nos catapulta -si le ponemos voluntad y confianza, por supuesto- a trascender, a quitarnos otra “capa protectora”, a deconstruir otra parte de nuestro limitante ideario. En esas catarsis más o menos intensas también hay quien se queda anclado en el rol de víctima de las circunstancias, por eso pienso que es una cuestión de voluntad, de mirada propia, lo que va a hacer que lleguemos a la fase en la que podremos desplegar las alas y echar, por fin, a volar.  

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s