Qué es una mastectomía profiláctica PARA MÍ (I): un proceso doloroso a todos los niveles.

Ayer te conté qué es una mastectomía profiláctica (si no has leído el post puedes hacerlo pinchando aquí). Y hoy te voy a contar qué es una mastectomía profiláctica PARA MÍ, ya que dista bastante de la versión médica oficial:

Para mí una mastectomía preventiva son 4 intervenciones en una: quitar las glándulas mamarias y colocar dos prótesis de sílicona bajo el pectoral, es decir, dos procesos por cada pecho.

Es una intervención con riesgos, como cualquier intervención quirúrgica. Pero riesgos de esos que suceden en la vida real, porque a mí me han sucedido: infección y necrosis. Pero de esto te hablaré otro día.

Es una intervención dolorosa, pero no dolorosa en los días de hospitalización, como me dijeron, no: es dolorosa durante días, semanas y meses. De esto también te hablaré otro día.

Es una intervención que invalida, por el dolor y porque el trauma que sufren los músculos es tan bestia que te quedas sin fuerzas. Me operaron hace 5 meses y no hace ni 15 días que puedo considerar haber recuperado la movilidad de mis brazos al 100%. Aun así, sigue habiendo un dolor residual, que se intesifica especialmente cuando me estiro. Pero al menos me estiro. Sigue habiendo una molestia constante con la que, por lo visto, tendré que convivir posiblemente de por vida (averiguaciones recientes).

También me dijeron que, si todo iba bien, en 4-5 semanas podría reincorporarme a trabajar. Hoy he leído que pueden ser 3 semanas nada más… ¿En serio? No dudo de que esas evoluciones tan rápidas sean reales, pero teniendo en cuenta el estrés añadido, las complicaciones, etc., hubiera agradecido un “la convalecencia puede ir de 4 semanas a varios meses”. También te hablaré en otro post de las expectativas tan magníficas que construí en mi cabezamente gracias a ignorar muchas de estas cosas.

Y, ante todo, para mí, una mastectomía profiláctica es enfrentarte a miedos, conflictos, autorrechazo, estrés enorme, dependencia física y emocional… sobre todo si conlleva complicaciones. Con esto no quiero decir que todas las mujeres vayamos a enfrentar un proceso de este tipo con el mismo ánimo ni las mismas dificultades, ni que vayamos a pasar por el mismo proceso físico y, mucho menos emocional, pero creo que es importante saber qué se mueve o puede moverse dentro: muchas mujeres que hemos pasado, pasamos y pasaremos por esto tenemos también familiares cercanas que han pasado, pasan o pasarán por el cáncer, con lo que, en consecuencia, el viaje interior puede ser muy doloroso -así como lo es para las personas que te quieren y te cuidan-.

La buena noticia -que es menos tangible pero tan real como todo lo anterior- es que también puede ser un viaje muy interesante y sanador. Y de todo esto, también te hablaré otro día.

¡Gracias por leerme!

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s